Cuál es nuestra concepción de la menstruación y por qué es visto en su mayoría como algo negativo

Publicado por Nuhana en

Nuestra concepción de la menstruación
Nuestra concepción de la menstruación

Nuestra concepción del ciclo menstrual

Si hablamos de menstruación, lo primero que se les viene a la cabeza, ¿es una opinión positiva o negativa ? 

Casi que la mayoría, pensará en aquellas experiencias negativas que las dejaron en vergüenza o en ese sentimiento de incomodidad que alguna vez les genero. Es algo que nos enseñaron a tenerlo casi en secreto e incluso hablar de esto nos da pena.

Pero por qué un proceso biológico completamente natural se ve como algo negativo, sucio o vergonzoso.

Porque como lo dice Noemí Villaverde ” Como percibimos la regla es algo claramente cultural. No deja de ser una construcción social, aun estando basada en un proceso biológico”.

Leyendo varios textos (que pueden encontrar abajo en información); en donde se trata de entender, por qué en la mayoría de las culturas la menstruación se empezó a ver como un aspecto negativo e impuro para la comunidad. 

Encontré básicamente dos teorías: 

El miedo a la sangre

La primera, era porque desde un principio la sangre se consideraba como algo malo, significaba que se estaba deteriorando el cuerpo, representaba dolor o muerte. 

Y al ver que las mujeres menstruaban se pensaba que estaban enfermas o sucias, a demás su sangre podía representar una amenaza para la tribu, porque podía atraer a animales salvajes.

la menstruación como poder que amenazaba el patriarcado

En la segunda, se establece que la menstruación dotaba de un gran poder a las mujeres en la comunidad; ya que así, las mujeres tenían el poder de decidir y organizar las tareas de la tribu en función de la actividad sexual y la fertilidad.

A demás que al encontrar que la menstruación tenia casi la misma duración de la luna, se creía que tenían una mayor conexión con el universo que los hombres.

Poco a poco con el patriarcado, se empezó a menospreciar y ver esto como una amenaza para el hombre. Lo que provoco que se empezara a ver a las mujeres menstruantes como algo impuro, que debía ser apartado y excluido para evitar desgracias en la comunidad.  

Con el tiempo, esto trascendió y en la mayoría de religiones se extendió ese pensamiento.

En varios libros sagrados, se encuentran escritos donde se considera a la mujer impura por el tiempo que dura su menstruación o un poco más de días, y por tal razón deben ser aisladas.

Todo esto, ha creado en nosotras y en la sociedad en general, un concepto negativo del ciclo femenino. Considerándose como algo desfavorable y sucio que se debe esconder, del que no se habla.

Estoy segura, que muchas de ustedes se han sentido en desventaja y casi como castigadas por tener que menstruar cada mes. Asumir todos los cambios hormonales y los malestares que nos aqueja a algunas en aquellos días.

Además, de cargar con los prejuicios y la presión de adaptarnos al mundo masculino. En donde nos exigen estar siempre bien y en nuestro máximo potencial físico. 

Esto ha generado que nosotras luchemos por ser tratadas como iguales y ganarnos un puesto respetable en la sociedad. 

Muchas veces, renegando de nuestro ciclo porque nos impide tener control de nuestras emociones y de nuestro cuerpo.

Hemos creído que es una desventaja biológica, que nos hace inferiores y vulnerables ante los hombres. Creando en nosotras una actitud o sentimiento de frustración que nos impide aceptar nuestra naturaleza.

Nos hemos enfocado en nuestra parte intelectual, tratando de alcanzar el status del hombre. Pero hemos dejando a un lado nuestra capacidad intuitiva y creativa, que también conforman nuestra esencia femenina. 

Hay que dejar de querer ser iguales a los hombres, apropiarnos y amar nuestra esencia. Para así, complementarnos y no rivalizar con la parte masculina. 

Debemos entender que somos cíclicas, como todo lo que genera vida. Que tenemos varias etapas, cada una con una energía diferente que nos permite sentirnos más seguras, o maternales o creativas o introspectivas, y que con cada menstruación tenemos el poder de renovarnos y crear vida.

Nosotras somos la energía que crea e impulsa a mejorar el mundo.

La mejor manera de aceptar y amar esta energía cíclica, es observando y comprendiendo como nos comportamos y sentimos alrededor del mes. En lugar, de ignorarlo y desear que pase rápido, vivirlo conscientemente.

Así, podremos detectar patrones e ir adaptándonos  para sacarle el mayor provecho a nuestro ciclo. Al obsérvalo le devolveremos su valor y entenderemos su poder.

Poco a poco nuestra concepción cambiara y dejaremos de pelear con nuestra naturaleza, para amarla y potencializarla.

Dejaremos de tenerle asco a nuestra sangre, y entenderemos que la menstruación es sinónimo de salud, fertilidad, es la energía para crear nueva vida, ideas y cambios. Es nuestro recordatorio de que nos “movemos al ritmo de la luna y somos cíclicas como la tierra”.

nosotras somos el reflejo de la madre tierra

¡ Gracias por leer !

Compartan sus opiniones o dudas aquí abajo en los comentarios, esto nos ayuda a aprender junt@s de las experiencias de todos.

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